las desgracias ajenas mediatizadas

Cena el sábado pasado en casa de unos amigos, de los de verdad, y con anfitriones de lujo. Y como ya sabemos de sobras de qué pie calza cada uno pues las conversaciones que surgen al cabo de xx número de botellas son casi todas de temas con bastante chicha. Entre otros, uno de los que levantó más pasión (aunque la mía fue desmesurada con el tema este) fue el de las desgracias en otras partes del mundo.

De qué manera afectan las desgracias ajenas dependerá de cada uno. A mí, en general, poco; y si le dan mucho bombo, aún menos. Escenas clásicas como las vividas estos últimos días o años (digo vividos por decir, en realidad debería decir conocidos), terremotos, maremotos, huracanes, inundaciones, guerras de las de a pie (o sea, a saco paco) y otras, son los que pueden llegar a remover la conciencia de un ciudadano que vive en la otra punta del mundo y que le mueva a enviar dinero con destino al lugar de la  desgracia, o llorar delante de la televisión, o como mínimo comentarlo con aflicción en la plaza. Pues yo ni una cosa ni otra. Sí quedo muy tocado, por ejemplo, cuando veo a alguien en la calle robándole el bolso a una persona mayor que acaba de sacar parte de su pensión en un cajero. Lo que me hace sufrir es la injusticia provocada innecesariamente, más que la espectacularidad de los desatres o lo que pueda llegar a ver en imágenes. Morir de un desastre natural no es una injusticia, es más bien una putada incontrolable. Si a los que lloran delante del televisor ante ciertas imágenes y luego, en cierta manera lógicamente, expresan sus sensaciones se encontraran ante un solo reportaje de un par de horas en el que se informara de un terremoto con miles de muertos, de una lapidación pública masiva, de un linchamiento de verdad  y de imágenes reales de tortura física, todo ilustrado con detalle, ¿lo aguantarían? Y si lo hicieran ¿qué les afectaría más? Posiblemente el primer llanto se convertiría a la hora en un 'apago la tele'. Solucionado. La desgracia sigue estando, lo único que pasa es que sólo podemos asumirla en pequeñas dosis. Las cadenas de televisión saben perfectamente cuáles son las dosis máximas que una persona normal puede aguantar para que mantenga la atención sin que llegue a cambiar de canal. ¿Y si nos nos enteráramos? Alguien aparecería por la televisión diciendo que no hay derecho, que ha habido un terremoto en en donde sea con millones de muertos y que nadie sabe nada porque claro, el país más pobre del mundo no interesa a nadie y tal. Acabaría siendo una nota más al margen. Aparte de que el tiempo (breve) y la falta de bombo se acabarán haciendo dueños del dolor que sienten los que vemos las desgracias por la tele. Ejemplo: ¿a que parece que ya no asesinan mujeres en  Ciudad Juárez?

La cosa quedó aquí. Pero la noche siguió hasta que se me fue la olla, como siempre. Estaba hablando con alguien cuando al girar la cabeza vi que no quedaba nadie en la mesa. A esas alturas es muy probable que estuviera hablando solo.

Leer o publicar comentarios | Enviar a un amigo

Anuncios

Acerca de sr. juandó

DISCOS JUANDÓ c/ LLUNA, 27 08001 BARCELONA tel 935540998 email discosjuando@hotmail.com horario LUNES a SABADO de 10:30 a 14:00 y de 16:30 a 20:30
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s